Cosmética vegana para la cara

Comprar cosmética vegana para la cara

Te entendemos perfectamente, la piel de tu cara es especialmente sensible e importante. El rostro es aquella parte de tu cuerpo que más se expone a las miradas de los demás, al aire contaminado, a la suciedad y sufre más que otras partes de tu piel. Comprar cosméticos veganos para el cuidado de la cara no sólo debe cumplir con la máxima exigencia, sino que debe atender a los criterios de consumo orgánico y respetuoso con el entorno. Cuando buscas una crema vegana para la piel de tu cara sabes que estás apostando por lo natural. Somos 100% naturaleza, así que ¿por qué tus cosméticos para la cara no lo son? Pásate a lo natural.

¿Realmente es eficaz la cosmética vegana para la cara?

Una de las dudas más frecuentes entre aquellas personas que buscamos cosmética vegana es saber si realmente son eficaces. Si necesitas una crema antiarrugas, ¿obtendrá los mismos resultados que una crema comercial? La respuesta es fácil: los productos veganos superan con creces los resultados obtenidos. Al ser productos naturales y no tratados con tóxicos, plásticos, etc la piel de tu cara sufrirá menos irritación, más descanso y obtendrá un extra de hidratación que resulta excelente para tener resultados visibles en la piel de la cara. Todo a base de ingredientes vegetales, las propiedades de estos son mucho más eficaces que los químicos artificiales.




¿En qué influye mi tipo de piel al comprar cosmética natural para la cara?

En todo. Es vital conocer qué tipo de piel tienes para poder aportar lo que falta de forma natural. Para saber qué tipo de piel tienes, se hablamos de los principales.

Piel normal: al tacto es una piel suave ya que los poros no son excesivamente grandes ni están demasiado abiertos. Son poros poco visibles y tienden a ensuciarse menos y a tener menos imperfecciones cutáneas. La hidratación es buena por lo que es una piel tersa, de ahí su suavidad.

Piel grasa: las pieles grasas necesitan un cuidado especial ya que sus poros están más dilatados y, por tanto, expuestos a la suciedad. Este tipo de pieles tienen tendencia al acné y en la etapa adolescente es muy frecuente. Con la edad las glándulas sebáceas dejan de producir este exceso de grasa.

Piel mixta: pieles con partes más suaves y otras partes más grasas. Hay zonas de la cara donde la grasa se acumula especialmente: la nariz, la barbilla o la parte central de la mejilla.

PIel seca: un tipo de piel que se caracteriza por su deshidratación. La grasa en la cara, en contra de lo que pueda pensarse, es buena en la medida adecuada ya que protege la piel. En las pieles secas esta protección desaparece así pues pueden presentar grietas, descamación u otros tipo de reacciones.

Piel sensible: hay pieles que reacciones más drásticamente a los agentes externos. Pieles sensibles son aquellas que no cuentan con una buena barrera protectora en la dermis, ésta se deteriora y permite pasar agentes que les resultan nocivos.

Más información sobre este tema puedes encontrarlo en la sección de maquillaje vegano.